Bueno, esto mola, y es que la fiebre que se esta produciendo por las carreras de montaña esta generando multitud de pruebas de fácil acceso y que cualquiera puede realizar. Esto conlleva el poder disfrutar de entornos privilegiados y conocer rincones de nuestros pueblos que ni siquiera sabíamos que existían. Todos se quieren subir al carro (y yo que me alegro).
